El duelo es la puerta a lo desconocido.
Cuando perdí a alguien muy especial, Mi hermano de Alma, Christian, fue un proceso que me llevo hacia los abismos de mi alma.
Mi mentora de escritura me dijo que el duelo era el elemento metal y el contenedor de lo desconocido (elemento agua) y que, sin intentar controlarlo, la valentía iba a prevalecer sobre el miedo. Y que Christian había sido el catalizador de un nuevo ciclo para mi evolución.
Muy interesante en palabras, pero necesitaba experimentarlo profundamente en mi ser.
Así que decidí empezar a escribir un libro, la historia de como su alma, su energía sagrada masculina pudo apoyar mi sagrado femenino y mi evolución.

«Su muerte ha abierto una enorme parte no explorada de mi».
Me di cuenta cuenta de que nunca antes en mi vida me había tomado el tiempo para el duelo.
Extracto de mi libro:
Siempre cuidando de todos, asumiendo responsabilidades y más.
La muerte de Christian, y este inmenso dolor, me conectaron con el dolor de toda mi vida.
Tantas pérdidas y muertes, sin tomarme el tiempo para procesarlas e integrarlas.
La otra noche, paseando al perro, me puse a llorar sentada en la playa, llorando, agotada y desesperada.
Sola y cansada, muy cansada.
Cuando murió mi madre , tuve que convertirme en madre de mi hermano y esposa de mi padre.
Cuando perdí a mi primer bebé… no recuerdo un momento con mi esposo en el que me sintiera apoyada o tuviera tiempo para asimilar esta pérdida.
Cuando perdí a mi segundo bebé, en Francia, el director ejecutivo del resort donde trabajaba me dijo al volver del hospital:
«Mañana vuelve al trabajo, sonriendo y bailando».
Y allí estaba yo, rota y vacía, muerta por dentro, bailando y entreteniendo a los huéspedes.

Divorcios, enfermedades, muerte tras muerte…
Cuando murió mi padre, me encargué de todo y seguí adelante.
Y mi hija, el gran capítulo de mi vida intentando ser una supermujer.
Y sigo encontrando ejemplos de tantas veces que no me permiti sentir, detenerme y tomarme tiempo para cuidarme.
Tantas partes de mí morían lentamente.
Y ahora esto, una muerte trágica, sin aviso, quebrando en pedazos mi castillo, mi vida, mi alma….
No hay tiempo para digerir una cosa, otra viene.
Christian fue un tsunami, en un pueblo ya devastado.
No hay tiempo para reconstruirlo, nunca.
Y sino hiciera falta reconstruir?
Transformar, transmutar, bucear en la profundidad del alma y descubrir la belleza infinita en este misterio que es la vida.
Llego la hora de hacer una pausa, de sentir y darme permiso de vivir el dolor como fuente de sabiduría y crecimiento.
Delegar.
Pedir ayuda.
Dejar de ser la Salvadora eterna.
La mujer perfecta.
Parar.
Y cuidarme, aprender a amarme primero a mi misma, sin excusas..
Es hora de descubrirme y renacer.
Continuara…….

Si estas tambien pasando un proceso de duelo, haz una pausa… Y mira hacia adentro.
Te mereces tomar tiempo para integrar, digerir, llorar, sentir….
Y si necesitas ayuda cuenta conmigo. En mis sesiones 1:1 abrimos espacios para sanar y renacer.
Que el 2026 sea un nuevo ciclo donde renaces desde tu esencia y vives plenamente.
Autentica
Soberana
Infinita y sagrada
Y cuando las grandes almas mueren, tras un tiempo, la paz florece, lenta y siempre irregularmente.
Los espacios se llenan de una especie de vibración eléctrica relajante.Nuestros sentidos, restaurados, para nunca ser los mismos, nos susurran:
Ellos existieron. Ellos existieron. Podemos ser. Ser y ser mejores. Porque ellos existieron.
Maya Angelou
Con gratitud,
Gabriela
Fundadora de Casa Ceres
+ 34 604 398 948